Amazonía , masato o petroleo – de Josep Ramon Gimenés

El masato es la bebida que elaboran los indígenas amazónicos con yuca hervida. Lo beben todas las etnias y a todas horas, a las reuniones, celebraciones y por agasajar los visitantes.
El masato es la bebida que da identidad a la cultura indígena. El petróleo no. El petróleo, por mucho que debería parecer signo de riqueza, lo es de desestructuración social y cultural, de contaminación, de enfermedad y de muerte.
Y si hablamos de petróleo, también hablamos de biodiesel y de los millares y miles de hectáreas que se pretenden incorporar al cultivo de palma aceitera por producir el mal nombrado combustible renovable.
“Amazonia, masato o petróleo” quiere mostrar el menosprecio de los poderes políticos y económicos hacia la selva y sus pobladores, porque practican una economía de subsistencia y no son productivos. Quiere denunciar la política del gobierno contra los indígenas y campesinos de la selva, considerados ciudadanos de segunda categoría, que son invadidos, engañados y desplazados de sus comunidades por entregar los recursos a las grandes empresas nacionales y transnacionales con la intención principal de dar satisfacción al Tratado de Libre Comercio en los Estados Unidos de América.
Aun así, la selva ha dicho basta y ha empezado a movilizarse y levantar la voz contra los decretos ley que amparan esta política neoliberal del gobierno. La Amazonia quiere marcar su propio ritmo de crecimiento, reclamar dignidad por las personas y respeto por su cultura.

http://www.dretsdelspobles.org/

Amazonia, masato o petroleo from Lliga dels Drets dels Pobles on Vimeo.

Video de Josep Ramon Giménez sobre el trabajo de Sydney Possuelo

Sydney Possuelo
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Quien es Sydney?

Josep Ramon Giménez: Periodista. 7 años en prensa escrita y 25 en TVE. Ha recorrido todos los géneros periodísticos. Los últimos 18 años documentalista.(Masato o Petrolio) Ahora desvinculado de TVE.

Quemando el Amazonas- Reportaje de “El Pais”

Reportaje del Pais desde la Amazonía brasileña y la complexidad de la situación.
Desde Chico Mendez y la hermana Dorothy a la pesadilla de Belo Monte.
¿Nadie puede parar la maquina explotadora?
El original en la pagina http://bit.ly/qEkOK0

El Estado amazónico de Pará, en el norte brasileño, vive desde hace algo más de un mes una fuerte convulsión social por las batallas medioambientales que se libran en varias áreas de la región. A orillas del río Xingú, el inicio de las obras para construir la polémica hidroeléctrica de Belo Monte ha puesto en pie de guerra a las organizaciones ecologistas. En el sureste, en las inmediaciones de la localidad de Marabá, la reciente oleada de muertes de activistas medioambientales a manos de pistoleros a sueldo ha dado paso a un recrudecimiento del siempre latente conflicto agrario, que enfrenta a pequeños agricultores y activistas con los todopoderosos ganaderos y madereros, e incluso con el propio Estado brasileño. Como telón de fondo está la incesante deforestación de la selva amazónica y la anhelada reforma agraria, la promesa nunca cumplida del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva de entregar tierras a los que menos tienen.

En el asentamiento rural de Praialta Piranheira, en el sureste de Pará, donde hace algo más de un mes fueron asesinados a sangre fría los activistas medioambientales José Claudio Ribeiro da Silva y su mujer, Maria do Espírito Santo, los agricultores viven amedrentados. “Aquí la ley del silencio habla más alto”, afirma en un habitáculo de su precaria cabaña una de las dos personas sobre las que recaen casi todas las sospechas de haber orquestado el asesinato de la pareja de ecologistas. El individuo, que se dedica a la ganadería, responde a la inicial G. y, junto al maderero Z. R., se encuentra en el punto de mira de la Policía Federal, que durante estos días investiga sin resultados aparentes el truculento asesinato. “José Claudio mantenía muchas diferencias con madereros y ganaderos de la zona. Pero claro, no se puede acusar a nadie hasta que no existan pruebas sólidas”, esgrime quien a todas luces se siente amparado por la ley del silencio que, efectivamente, reina en la zona.

Praialta Piranheira ocupa miles de hectáreas de tierra sobre las que la frondosidad de la selva se extendía antaño sin límites. Hoy la carcoma de la industria maderera, las carbonerías ilegales y las cabezas de ganado han dejado a su paso enormes extensiones de pasto salpicadas por los restos carbonizados o secos de lo que fueron castaños centenarios. En esta zona del Amazonas los terratenientes no se andan con contemplaciones: a falta de tiempo o dinero para deforestar a golpe de motosierra o con cadenas de arrastre, le pegan fuego a la selva y después se llevan la madera que sobrevive al incendio, como los buitres acuden al festín de la carne inerte.

En este asentamiento los fazendeiros no amasan fortunas ni mandan sobre legiones de sirvientes. Hasta hace pocos años también fueron pequeños agricultores que crecieron al socaire del negocio agrario, violando sistemáticamente la legislación medioambiental, amedrentando a sus vecinos y acumulando tierras que en teoría deberían cumplir una función social. La mayoría acaba rodeándose de pistoleros a sueldo que se ocupan del trabajo sucio: si alguien en el asentamiento osa denunciar sus tropelías o habla más de la cuenta, inmediatamente pasa a engrosar la lista de los marcados para morir. Y los que se atreven a llevar su activismo hasta las últimas consecuencias, como fue el caso de José Claudio y su esposa, acaban en una emboscada a horas intempestivas en senderos desiertos, donde la frondosidad y el estruendo de los pájaros amortiguan el ruido seco de los disparos.

Zé Claudio, como lo conocían sus allegados, le descerrajaron todo el plomo contenido en dos cartuchos de escopeta y después le cortaron la oreja derecha. En YouTube circula un vídeo en el que, a modo de macabra premonición, él mismo anunciaba meses antes de su muerte: “Vivo permanentemente con una bala en la cabeza porque denuncio a los madereros y a los carboneros, y ellos piensan que no puedo seguir existiendo (…) Igual el mes que viene os llega la noticia de que he desaparecido”. El líder ecologista conocía de sobra la calaña de sus enemigos.

Solo en los últimos 40 días han muerto cinco activistas en las diferentes áreas del Amazonas. Según la Comisión Pastoral de la Tierra, la organización brasileña ligada a la Iglesia católica que defiende la causa medioambiental y los derechos de los campesinos y los indígenas, 231 personas han perdido la vida en enfrentamientos agrarios y 809 han sido amenazadas de muerte en los últimos 15 años. “Todo es producto del abandono en el que viven los asentamientos. El Gobierno debería ocuparse de mejorar las condiciones de vida en estos lugares y acometer la reforma agraria. Sin embargo, ahora que la situación se ha agravado, se limita a anunciar una serie de medidas puntuales e insignificantes con el único objetivo de satisfacer la presión de la prensa”, denuncia José Batista, responsable de la Pastoral de la Tierra de Marabá.

El Gobierno de Dilma Rousseff anunció recientemente un paquete de ayudas económicas para los colonos y el envío a la zona de un contingente de 30 miembros de la Fuerza Nacional para proteger a los amenazados de muerte. EL PAÍS acompañó a diferentes grupos de personas que han sido forzadas a salir de sus hogares en el asentamiento Praialta Piranheira y que ahora permanecen custodiadas en lugares indeterminados de la ciudad de Marabá. Diversos testimonios coinciden en que la vigilancia militar cumple una función disuasoria puntual, si bien no supone una protección viable a largo plazo. Cuando los amenazados regresen a sus casas en la selva, donde a duras penas llega la luz eléctrica, ¿se les podrá seguir garantizando la protección? “Obviamente no, y por eso pedimos que la Fuerza Nacional se establezca en el asentamiento indefinidamente, para que todo el mundo pueda regresar con ciertas garantías. Podrían establecer su base de operaciones en la que fue la casa de Zé Claudio”, explica Atanagildo Matos, coordinador del Consejo Nacional de los Seringueiros (recolectores de caucho) en Pará.

Todas las fuentes consultadas, incluso las que representan a diferentes escalafones de la Administración Pública, coinciden sin fisuras en que la situación actual en estos lugares es de desgobierno e impunidad. “Los asesinos siguen dentro del asentamiento, se pasean en sus coches y sonríen cuando pasan a nuestro lado. Piensan que como nunca se ha podido probar nada contra otros terratenientes que han cometido crímenes anteriormente, tampoco será posible hacerlo con ellos”, explica Claudelice Silva dos Santos, hermana de José Claudio. “En los más de ochocientos casos de personas asesinadas en Pará durante 40 años de conflicto agrario, solo conseguimos llevar a juicio a nueve presuntos responsables. Ocho fueron declarados culpables y, por tanto, condenados. Sorprendentemente, solo uno de ellos permanece hoy en prisión”, añade Batista.

Pasar una jornada en la sede de la Pastoral de la Tierra de Marabá es un excelente ejercicio para entender la envergadura del problema de la tierra en el Amazonas. Uno de estos días, sobre las 11 de la mañana, aparece por la puerta Luiz Carlos, un agricultor de 20 años que porta en una mano un cartucho de escopeta y en la otra una cámara con las pruebas gráficas de la tragedia que se vive en su campamento, la Hacienda Maria Bonita, ubicada en la localidad de Eldorado dos Carajás. “Solo pedimos la expropiación de unas tierras que pertenecen al Estado y que fueron ocupadas por el grupo agropecuario Santa Bárbara. El capataz de la hacienda nos responde enviándonos a grupos armados que nos disparan estos cartuchos. Varios de mis compañeros ya han sido heridos”, explica amargamente. ¿Algún organismo público interviene en este conflicto? No. ¿La policía investiga los hechos? Tampoco. El plomo sustituye a la ley.

Luiz Carlos abandona el local de la CPT y solo hay que esperar un par de horas para que lleguen las primeras noticias del rescate en las inmediaciones de Tucumã de un grupo de 40 personas sometidas a trabajo esclavo. Poco después, llegan Antonio y Valdimar, un par de campesinos desarrapados y hambrientos que acaban de escapar de sus respectivas haciendas porque el patrón no les quiere pagar el salario acordado. Y así transcurren los días en la Pastoral de la Tierra.

En el norte de Pará, a 120 kilómetros de la convulsa Altamira, en el área afectada por las recién inauguradas obras de la hidroeléctrica de Belo Monte, se encuentra la deprimida localidad de Anapú, lugar de culto para los activistas medioambientales brasileños. Aquí vivió y murió a manos de unos pistoleros a sueldo la hermana Dorothy Stang, un auténtico icono de la lucha por la preservación del Amazonas y los derechos de los campesinos. Por caminos serpenteantes de tierra se llega al asentamiento Esperança, donde los colonos no bajan la guardia durante estos días. El domingo pasado un grupo de individuos enviados por madereros locales penetró fuertemente armado en la reserva y comenzó a cargar en un camión una cantidad considerable de madera talada ilegalmente por ellos mismos. Los campesinos se movilizaron rápidamente, bloquearon con troncos el acceso al asentamiento y llamaron a la policía. Para sorpresa de muchos, los responsables fueron cazados en plena faena y su cabecilla fue detenido y encarcelado en la comisaría de Anapú. Su nombre es José Junior Avelino Siqueira, de 27 años, y tras acceder a hablar con EL PAÍS afirma a través de los barrotes de su celda: “Todo de lo que se me acusa es falso. Fui a buscar una madera ya cortada, sin hacerle ningún mal al medioambiente. Lo demás son mentiras de la Pastoral de la Tierra, esa gente peligrosísima que anda armada dentro del asentamiento bajo la dirección del padre Amaro”.

Fabio Cardozo es un joven líder activista del asentamiento Esperança. Su nombre encabeza la lista de los marcados para morir en el área de Anapú. Siempre anda acompañado y toma ciertas precauciones, como alternar los horarios y los itinerarios cuando entra y sale de su casa. Fabio penetra en una franja de unos siete metros de ancho abierta en plena jungla. El camino es interminable y en varios de sus tramos hay grandes cantidades de madera apilada esperando a ser recogida. “Todo esto lo cortaron con motosierra Junior y sus compinches. Comprado aquí, un tronco de unos 35 metros de altura y unos tres de perímetro puede costar unos 300 reales (unos 130 euros). Cuando llega a la serrería, su valor se ha multiplicado por 20”, asegura.

Junto al joven activista, la hermana Jane Dwyer, de 71 años, otrora compañera de batallas de la hermana Dorothy, compite por otro de los primeros puestos en la lista negra de Anapú. La religiosa vive desde hace años en una humilde casa de madera sin ninguna protección. “Sé que aquí enfrente se ha instalado un pistolero y que me debería cuidar más, pero bueno, también pienso que mi vida no vale más que la del resto de los campesinos del asentamiento, que también están amenazados”, explica pausadamente, entre combativa y risueña. “Sí le puedo decir que la situación es peor que cuando la hermana Dorothy fue asesinada, ya que ahora hay más tierras en pugna. Esto sigue siendo tierra sin ley, donde los que mandan son los que tienen las armas. Y le garantizo que nuestro pueblo no está armado”, añade. ¿Y el Estado? “El Estado brasileño no tiene voluntad y prioriza los intereses del capital frente al bienestar del pueblo. Si no, explíqueme cómo pueden iniciar las obras de la hidroeléctrica de Belo Monte mientras aquí continuamos metiéndonos en barro hasta la cintura porque las carreteras siguen siendo de tierra”, denuncia.

“Con nosotros quieren hacer lo mismo que ya hicieron en Acre con Chico Mendes y en Anapú con la hermana Dorothy…, y realmente lo hicieron…, pero la lucha y el ejemplo en la defensa de la selva permanecen”, reza el memorial de mármol colocado recientemente en el lugar exacto donde a Zé Claudio y a Maria do Espírito Santo unos cobardes les arrancaron la vida amparándose en la frondosidad de la jungla y el estruendo de los pájaros al amanecer. A casi cuatrocientos kilómetros, en el sendero principal del asentamiento Esperança, sigue clavada en la tierra, como una puñalada en pleno corazón del Amazonas, la cruz de madera que marca el punto donde cayó muerta la hermana Dorothy. Mientras muchos campesinos amazónicos esperan que la sangre de estos activistas, y la de tantos otros, no haya corrido en vano, otros, desde sus haciendas, prefieren que estos crímenes se interpreten como un tétrico aviso a navegantes. –

Agenda completa de Sydney Possuelo . Barcelona 24-28 de mayo

Sydney Possuelo a Barcelona en defensa de los Pueblos Indigenas aislados.

En lo más profundo de las selvas amazónicas hay culturas que apenas han tenido contacto con el resto del mundo.
Sydney Possuelo, una leyenda viva, cuando dirigía la Fundación Nacional del Indio (FUNAI) cambió las reglas del juego con relación a la protección de los pueblos aislados y creó la política de no contacto, porqué según el “mantenerse aisladas puede ser el único camino a la supervivencia de los indios “.

En una carta abierta al planeta, en que Sydney puntualiza que han ocurridos muchas muertes entre los hermanos indígenas en el mundo para defender el territorio y por ello es tiempo de reaccionar para que los Estados brinden las garantías para la preservación de los pueblos autónomos.

Sydney Possuelo está haciendo una gira mundial para conseguir firmas de apoyo a su carta. La campaña consiste en exhortar la Organización de las Naciones Unidas y el Foro Permanente de Cuestiones Indígenas y Alto Comisionado para los Derechos Humanos, a todos los presidentes y defensorías del pueblo de los países donde aún viven los pueblos aislados y / o en contacto inicial, así como los bancos y entidades multilaterales (BM, BID, CAF y otros) que están financiando las grandes obras de infraestructura y poniendo en riesgo la existencia de los indios aislados.

Para explicar la labor que está llevando a cabo, Sydney Possuelo estará en Barcelona desde el 24 al 28 de mayo 2011. Os invitamos a las jornadas de conferencias organizadas por “Instituto Brasileño Indigenista en España (IBIE)”.

Miércoles, 25 de mayo de 2011, a las 13:45 horas, en la sede del Círculo Ecuestre. Sydney Possuelo: “Sydney Possuelo, el guardián de los pueblos invisibles de la Amazonia”
Calle Balmes, 169 bis.

Inscripción: 35 €, plazas limitadas.
Se ruega confirmación de asistencia y suscripción a la lista.

Miércoles, 25 de mayo de 2011, a las 18:00 horas, en la sede de La Residencia de Investigadores CSIC: “Ser Indio en Brasil de hoy”.
Calle Hospital 64.

Jueves, 26 de mayo de 2011, a las 13.00 horas, en la Sala de Profesores de la Facultad de Filología – Universitat de Barcelona: “Los pueblos aislados de la Amazonia: situación y retos actuales”.
Calle de Aribau, 2, 5 ª planta.

Viernes, 27 de mayo de 2011, a las 18.00 horas, en la Sede de FEDELATINA, colo • loqui: “¿Cómo podemos contribuir a divulgar la existencia de los últimos pueblos aislados? y llamamiento para la firma de la carta abierta al planeta”.
Calle Nueva de San Fransec 15

Información de contacto:

Instituto Brasileño Indigenista en España (IBIE)
Juan Ignacio Echevarría
Correo electrónico:
jiechevarria@pueblosprimeros.com

Itaca – Agencia Intercultural de Comunicación
María Dantas
Correo electrónico:
mdantas@itacat.info
desde la pagina web: http://www.itacat.info/

“Sucumbíos, tierra sin mal” abre el EcoZine 2011 de Zaragoza

Viernes 13 de mayo. Rumbo a Zaragoza con el bus..
Me quedo pensando en el echo que gracias al petróleo puedo irme a Zaragoza y la polución de los Petroleros será el tema central del documental que veré esta noche.
Aprovecho del tiempo, escucho a la gente, miro fuera de la ventanilla , me relajo.  Barcelona-Zaragoza con verdadero rumbo a la  Amazonía de Ecuador.

Pablo Fajardo Mendoza , premio Goldman 2008

(reconocimiento que vale como un Nobel del Medio Ambiente),  es un abogado ecuatoriano que he conocido hace unos meses en Quito , y esta noche recibirá un premio especial en el escenario  del EcoZine,Festival de Cinema y Medio Ambiente de Zaragoza, directamente desde las manos de Pedro Arrojo, el Premio Goldman 2003 y ciudadano de Zaragoza. 

En febrero de este mismo 2011 Fajardo, junto a todo el equipo del Frente de Defensa de la Amazonía, ganó la causa contra Chevron-Texaco en nombre de 30.000 personas de diferentes etnias Indígenas del Oriente Ecuatoriano. Según el juez el gigante del Petróleo tendrá que  pagar  más de 9 Billones de  dólares americanos , por el espantoso desastre ecológico de la Amazonía Ecuatoriana.  Un éxito que lleva consigo una gran responsabilidad . “Sucumbíos, tierra sin mal”, abrirá el Festival  en la Sesión Premiere a las 20.00. El documental de 30 minutos del director aragonés  Arturo Horta, que ha vivido entre el Pueblo Indigena de los Cofans . Una visión desde dentro la Amazonía más afectada.

Llego una media hora antes y me encuentro con el equipo de Ecozine, con sus camiseta negras como el petroleo , un equipo comprometido con un río , el Ebro, y comprometido con el derecho al agua .  Periodistas , fotógrafos, directores.. el agua como protagonista, su protección prioridad de todos.

Me quedo hablando con Francisco Muñoz Iglesias, coordinador del EcoZine que me explica  “Es un Festival de todos y para todos” . En la edición de hace dos años el premio lo ganó Greenpeace, este año ha sido elegido Pablo Fajardo  , en representación de la causa por la defensa de la Amazonía y sus hermosos ríos,  contaminados por los gigantes de la explotación. Me habla de la sesión Cine y Agua, del Ebro que es inspiración y  eje del Festival.  El Camaleón es la mascota y el simbolo del Festivál ,una reproducción del mismo en cartón piedra  sentado en un carrito de compras y basura, saca su lengua unos minutos más tardes cuando se apagan las luces y se abre el Festival.

Arte como herramienta para cambiar las conciencia . Fajardo habla de su larga lucha contra Chevron-Texaco, y nos dice que “Hay que tener un nuevo concepto  de la riqueza”.

El cambio de paradigma que necesita el Mundo , tiene que ser a todos los niveles.    

Se apagan las luces y empieza el documental “Sucumbíos Tierra sin mal”. En memoria de los Pueblos Tetete y Saushuari, dos etnias que desaparecieron por completo en consecuencia de la explotación de Texaco en la Selva de Ecuador. El documental nos cuenta que la explotación petrolera empezó en 1967 en el lago Agrio, habla la gente, hablan por si mismo los casos de cancer , 7 veces mayores en el pueblo de Sucumbíos que en otras partes del País. Pablo Fajardo nos explica en el documental que habían 10 empresas conectadas con Texaco y que probablemente eran las verdaderas culpables de los derrames: hasta que había derrame, había trabajo para todos. Las  Imágenes de daños provocados  a las tuberías del crudo y de las pozas de los desechos cancerigenos en la selva dejan al publico sin aliento. La Selva un gigante herido, los Cofanes nos hablan con palabras de sus ancestros “sin el bosque, no hay vida, sin el bosque el mundo no puede vivir”. En los ultimos minutos el documental nos cuenta del  proyecto Yasuní, un desafío del Gobierno de Ecuador contra la deforestación y en defensa de la enorme biodiversidad de este parque de Amazonía, la reserva de petroleo bajo el subsuelo del Yasuní es como una bomba a tiempo para sus miliones de formas de vida. Logrará Ecuador convencer el mundo que la vida de la Amazonía vale más que el crudo? 




El documental se acaba, los segundos de silencio parecen horas. Todos estamos chocados.
No estuve en Sucumbíos , pero he visto con mis ojos muchas otras partes destrozadas de la Amazonía , en Brasil y en Perú.
La defensa del Amazonía y de su gente es la causa de muchos, compartir los éxitos y las esperanzas es muy importantes para seguir luchando.
Después de la proyección los aplausos duran muchos más del silencio, Fajardo, Horta y Piñero se abrazan.
Sube al escenarío el Premio Goldman 2003, Pedro Arrojo y entrega el premio al abogado ecuatoriano, recordando y dedicándolo al hermano de Pablo, Wilson asesinado por un killer, otra tremenda consecuencia de la batalla contra Chevron.
..las ultimas palabras: “Somos un trozo de tierra andando”.
Después de los premios durante el cocktail, el vino tinto y el queso alegran el paladar y el corazón, nacen conexiones y amistades. Los lazos entre los que se han comprometido con la defensa del Medio Ambiente a través del Cine se hacen más estrechos.

Hasta el 21 de mayo seguirán las proyecciones en las salas del EcoZine. Más info en http://www.festivalecozine.es/

Giovanna Draghi

Sydney vuela a Barcelona

Desde el 25 hasta el 28 de mayo Sydney Possuelo estará en Barcelona. 

El día jueves 26 de mayo a las 13.00 tendrá una conferencia sobre:

“Pueblos Aislados de Amazonía, situación y retos actuales”

Sala de Professores de la Facultad de Filología de Barcelona en Calle Aribau n.2, en la 5º planta . Universidad de Barcelona.

El sábado 28 a las 10.30 el periodista Víctor Amela entrevistará a Sydney Possuelo en RADIO NACIONAL DE ESPAÑA

Será un gran honor para todos nosotros poder escuchar en vivo su experiencias y su opinión sobre el presente y el futuro de los Pueblos Indigenas más vulnerables del Planeta, los que han sido recién contactados y los que todavía quedan aislados en los territorios más virgenes de la Amazonía.

Sydney empezó su carrera de Indigenista en el 1969 con los hermanos Villas-Boas, Sertanistas,  y con ellos aprendió los fundamentos principales del respecto a las tribus indigenas aisladas. En 1972 entró en FUNAI  , su colaboración con Instituto que se ocupa de los Indigenas Aislados duró 33 años. Fue presidente de Funai desde el 1991 hasta 1993.

Organizó innumerables expediciones en la Amazonía Brasileña.  En el Estado del Pará hizo el primer contacto con tres tribus indigenas de los Arará, en la region de la Sierra do Desordem , en el Estado del Maranhao contactó con las tribus aisladas de los AWÁ-GUAJÁ , en el alto Solimoes, contactó por primera vez con los MAYÁ. En octubre 1996 organizó y coordinó la expedicion de contacto con los Korubos, indigenas del valle de Javarí.

Creó el departamento de protección de los Indigenas aislados, y logró que la FUNAI cambiara su politica y reconociera ellos el derecho de quedarse en su estado de aislamiento voluntario, contrariamente a la politica hasta aquel día aceptada que imponía el contacto con las tribus y su  integración a la sociedad nacional.

Fundador también del IBI, Instituto Indigenista Brasileño, que a través de los Frentes de defensa se ocupa de proteger las Tierras Indigenas de las Tribus no contactadas, y con ellas los ultimos territorios virgenes de la grande Selva Amazoníca, Pulmon de nuestro Planeta.

Defensor de los derechos humanos y derechos al territorio de los aislados, pluripremiado en todo el mundo, es un ejemplo de humanidad , humildad y valentía para todos los hombres del Mundo.  La demostración que las cosas pueden cambiar y la historia cojer un rumbo más humano.

Giovanna Draghi

Barcelona  7 de mayo 2011

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Los Hijos del Sol y de la Luna. Mitología Shipibo

         El mito de los hijos del sol y de la luna explica la origén de los Shipibos.

  Aseguran que Dios había creado a estos dos astros como dos divinidades que no deberían    juntarse jamás, pero desobedecieron a los consejos.

  A consecuencia de estos amores siderales la luna se vio embarazada. Una noche de        tormenta un rayo abrió el vientre de la luna y bajaron a la tierra 7 niños de conformación  humana.

El más pequeño de los hijos del sol y de la luna llego al mundo con habilidades que no poseían sus otros hermanos. Para escaparse de las persecuciones en la tierra el hermano menor disparaba cantidades de flechas en el aire construyendo así una escalera por la que regresarían hasta el infinito. Por esa escalera endeble, y convertidos en hormigas curiuinsis provistas de trocitos de hojas, los 7 hermanos subieron en busca de sus padres portando el mensaje de la selva. Al llegar a un inmenso lago poblado de caimanes feroces quisieron ganar la otra orilla utilizando los lomos de los lagartos como pasaderos. Una de las fieras troncho el muslo del hermano- guía y en la lucha siguiente todos llevaban el riesgo de ser devorados. El sol se compadeció de sus hijos y les convirtió en la constelación, que los colonos conocen por el nombre de los 7 cabritos (los pleiades) y que los Shipibo llaman huishmabu. Una de las estrellas se llama quishi huma, sin pierna en recuerdo del hombre-guía. 

La altura y posición de estas estrellas con relación a la tierra es interpretada por los indígenas como el avance de las estaciones del año que orientan la vida de los Shipibo. El invierno y el verano están anunciados por la declinación de las 7 cabritas y ese conocimiento sirve a los Shipibo para orientar sus actividades de caza y pesca. Así el mito de huishmabu forma parte del calendario de los Shipibo. Después de las privaciones del invierno cuando los crecientes son tan grandes que ‘los peces se pierden en el agua’ y la lluvia cae dia tras dia. (Imagen Alex Grey http://www.alexgrey.com/) En verano, tiempo de abundancias los Shipibo organizan sus excursiones a las grandes cochas para pescar con arco y flecha la sabrosa palometa o hacer acampamentos en las playas inmensas del gran rió para buscar huevos de taricaya, una tortuga. Asi cada estrella cada constelación es conocida y tiene su nombre y su historia.

Para nosotros las estrellas dan vueltas alrededor del sol. Para los Shipibo las estrellas pasan por el rió cielo en sus canoas.

La estrella Nete Huishtin (venus) siempre busca sube y baja 3 veces antes de subir definitivamente. Los Shipibo dicen que allí hay fuerte corriente. Para ellos todo se relaciona con el conocido rió. Creen que no estamos solos en el universo.

Existen otros mundos poblados por ejemplo en la Vía Láctea, o Nahua Bay, el camino de otras gentes.